PERROS K9

Los primeros perros fueron entrenados para el trabajo policial en el siglo 20 en Gante, Bélgica, y la práctica pronto se fue adoptado en otros lugares de Europa en esos tiempos. Al inicio de la Segunda Guerra Mundial, el uso de perros en una manera militar organizada se aceleró en América así como un esfuerzo organizado por EE.UU para reclutar a los perros para el servicio en éste tiempo.

La frase "cuerpo K9" se convirtió en un título popular para el programa de perros de guerra en los años 1940 y 1950, y encontró amplio uso informal, tanto dentro como fuera de los militares. Dicho término es un homófono de la palabra canino (K-nine) y se refiere a un perro de trabajo especializado.


"LOS PERROS QUE UTILIZA LA POLICÍA PARA BUSCAR NARCÓTICOS SON DROGADOS Y PADECEN UNA ESPECIE DE SÍNDROME DE ABSTINENCIA QUE LOS EMPUJA A BUSCAR ESTUPEFACIENTES"


DETECTORES DE NARCÓTICOS Y EXPLOSIVOS

La forma de entrenar a estos perros es la misma que se usa para entrenar cualquier otro perro: recompensar las respuestas correctas y aumentar gradualmente las dificultades. El entrenamiento consiste en poner toallas durante 24 horas en unos recipientes de plástico junto a la sustancia con la que se va a llevar a cabo la operación. En este tiempo, las toallas se impregnan con el olor de las sustancias y posteriormente son utilizadas para jugar con el perro. En el caso de los narcóticos se emplean químicos específicos y conforme se avanza en el entrenamiento se emplean las sustancias verdaderas tomando precaución en el caso del Clorhidrato de Cocaína de que el animal no tenga contacto nasal ni oral.